1 oct. 2009

89 años de vida y una familia orgullosa de ellos

Con el paso del tiempo aprendes que la muerte es algo que todos debemos pasar, que no solo mueren los famosos que ves en la televisión y los malvados de las películas de ficción.
Cuando una persona cercana a ti muere, te das cuenta de que la muerte es algo crítico y contradictorio. Digo contradictorio porque cuando una persona muere (es decir, sus órgano dejan de funcionar) es cuando su recuerdo está más vivo en ti.

Mi abuela no era una abuela cualquiera, era como una segunda madre. Mi abuela me vio crecer y me enseñó a crecer en paz . Siempre conseguía que sonriese y que me burlase de las malas lenguas. Mi abuela era la abuela más bella que cualquier nieta podría tener, me decían que me parecía a ella en los ojos y en la piel.
Era bella por dentro y por fuera.
Hoy a la mañana los órganos de mi abuela dejaron de funcionar, después de estar cuatro días en estado de shock.
Muere después de 89 años de vida intensos, con sus buenos y sus malos momentos, pero con una buena vida. Ha muerto sin sufrir, sin darse cuenta de que iba a ocurrir. Ha muerto en paz, teniendo una familia entera orgullosa de ella.
Ha muerto... pero para mí ella siempre estará viva.
Te quiero mucho güelita.

1 comentario:

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