18 nov. 2009

Jaula


Míralas. Ahí. Delgadas con pechos bien puestos, cadera ridiculizada y piel de porcelana. Mira ese vestido... tú jamás podrás llegar a ponértelo. Y ya ni hablar de sus tacones, como si tu gigantesco y horrible pie entrase allí. Uf, por Dios, mira que pelo más perfecto. Míralas.

Ahora mírate a ti. Puta gorda incomprendida por el mundo. ¡Qué asco das! Como si llorando consiguieses adelgazar...


Y así, así es como me siento yo. Metida en una puta jaula de la cual quiero salir.

3 comentarios:

  1. Cuando parece que todo cae sobre tí, cuando piensas que todo lo malo ocurre por tu culpa, solemos fijarnos en nuestro defecto más odiado.

    Nunca olvides, mi amor, que lo esencial es invisible a los ojos. No dejes que el ácido corroa tu interior.



    Los huesos son lo único que nos queda despúes de la Muerte. Ellos estarán allí por siempre, como símbolo de que no existes.

    Hasta que ese momento llegue, llévate algo más.



    Un abrazo muy fuerte.

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  2. Muchísimas gracias Peter, creo que nadie mejor que tú me podría entender... Aunque solo sea un comentario en un blog, me has hecho replantearme muchas cosas.

    Te quiero.

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  3. te lo dije, te entiendo, se lo que es, me siento igual :(
    *abrazo*

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